Durante años, dirigí a un equipo comercial dedicado a la prevención en la parte exequial; uno de los rubros que se reconoce como de los más difíciles de vender. Durante ese tiempo, logramos llevar el producto que dirigía de $25,000 mensuales a $1,700,000.
Cuando mi hija nació decidí renunciar para dedicarle mucho más tiempo y empecé un negocio con mi esposo que todavía mantenemos. Poco a poco, amigos me fueron llamando para que los ayude a organizar más su negocio, mejorar sus ventas y/o su cobranza. Estos amigos fueron mis primeros casos de éxito y quienes me hicieron ver los resultados tan tangibles que se puede obtener con lo que hoy se ha convertido en mi Método.
Cada vez más, mi actividad profesional se fue centrando en la consultoría comercial hasta que hoy mi empresa Efecto Carrera, se dedica 100% a ello.