Transformé una línea de negocio que estaba en pérdidas, y la llevé a generar más utilidades que el producto principal de la empresa. Ahí entendí algo que no había visto en ninguna capacitación: la mayoría de los problemas de ventas no son de esfuerzo — son de proceso, seguimiento y claridad.
Desde entonces he trabajado como consultora y estratega de ventas con instituciones educativas, clínicas y empresas en Panamá y Ecuador, ayudándolas a encontrar exactamente qué estaba frenando su crecimiento y a corregirlo con un método probado.